El 8 de marzo de 2010, justo el día después de ganar el Oscar como
Mejor Actriz por “
The Blind Side”,
Sandra Bullock le concedió a la omnipresente Oprah Winfrey una
entrevista en el mismo Kodak Theatre que horas antes la ovacionaba en pie al recoger la estatuilla dorada. En esa divertida entrevista, una Sandra feliz y relajada se ganó al público una vez más con sus comentarios ingeniosos y su derroche de simpatía, y nos dejó algún que otro titular como el siguiente: “si te fijas en mi carrera hasta este momento, nada en ella te hace decir ¡esta mujer va a ganar un Oscar!” dijo la actriz entre risas. Y no le faltaba razón.
Hasta 2009, cualquiera que se hubiera atrevido a vaticinar un Oscar para Sandra Bullock habría pasado a la historia como el peor analista de los Oscar. Ni la propia Bullock confiaba, viendo su carrera, en ganar el Oscar algún día. Y es que basta con echar un vistazo a su filmografía para saber que ni sus comedias románticas (“
Forces of Nature”, 1999, o “
Two Weeks Notice”, 2002), ni sus comedias patosas (“
Miss Congeniality”, 2000, o su espantosa secuela de 2005 subtitulada “Armada y Fabulosa”), ni por supuesto sus cintas de acción (“
Demolition Man”, 1993, o “
Speed 2: Cruise Control”, 1997) la colocaban en ningún lugar cerca de una quiniela del Oscar. Pero fue unos años antes, concretamente en 2005, cuando se produjo ese click casi imperceptible en la carrera de Sandra Bullock que hizo que todo cambiara. Sandra aparcó sus millonarios contratos como protagonista de comedias comerciales, y aceptó un papel relativamente pequeño en el abarrotado reparto de una película que daría mucho que hablar (aunque no para bien precisamente) a principios de 2006. Nos referimos a “
Crash”, la cinta de
Paul Haggis que en la 78º edición de los Premios de la Academia se alzó con 3 estatuillas, incluida Mejor Película, derrotando a la gran Obra Maestra de
Ang Lee “
Brokeback Mountain”. Algo pasó aquella fatídica noche de marzo. ¿Una película de Sandra Bullock ganando el Oscar?... La puerta se había abierto, y nadie cayó en volver a cerrarla con llave.
Con “
Crash”, Bullock asomó la patita al prestigioso mundo del Cine “serio” o dramático. Pero uno podría pensar que, para recibir el Oscar, Sandra tuvo que esperar su buen puñado de nominaciones fallidas demostrando su auténtica valía a lo largo de años de trabajo con papeles de fuerte contenido dramático, como tuvieron que hacer tantas grandes actrices… claro, porque el mundo es así de justo. “
The Blind Side”, un melodrama de cuestionable solidez dramática pero de incontestable éxito en taquilla, hecho a medida para el recién descubierto talento dramático de Bullock, sumado a un año bastante árido para la categoría de Mejor Actriz le allanaron el camino hacia el Oscar (y menos mal, porque Sandy es muy de tropezarse como dice
Juan Sanguino) a la otrora Miss Agente Especial. Entre “The Blind Side” y “
Gravity”, la película por la que Bullock podría ganar su segundo Oscar, sólo hay dos títulos, y curiosamente ambos son ejemplos de los dos extremos que caracterizan actualmente su carrera: la comedia más descerebrada en la que Sandy ha estado siempre tan a gusto (“
The Heat”) y el melodrama más descarado en el que Sandy ha descubierto que también puede desenvolverse bastante bien (“
Extremely Loud & Incredibly Close”).
Con “
Gravity”, en cambio, estamos ante un acontecimiento sin precedentes en su carrera. La aclamada película de
Alfonso Cuarón parece ser la prueba definitiva de que Sandra Bullock aprovechó bien esa puerta que le abrieron en 2005. Y es precisamente eso, junto con los motivos que se detallan a continuación, lo que hace pensar a un servidor que el sueño de muchos (y la pesadilla de algún otro) se hará realidad el 2 de marzo cuando oigamos…
Two-Time Academy Award Winner,
Sandra Bullock.
1. “Gravity” es la película del año y el acontecimiento cinematográfico de los últimos años.
Las abrumadoras excelentes críticas que han cosechado
Alfonso Cuarón y su equipo a su paso por
Venecia,
Telluride y
Toronto así lo confirman: “
Gravity” es, con permiso de “12 Years a Slave”, la película de lo que llevamos en esta carrera por el Oscar. Pero la cosa no queda ahí. El despliegue técnico desarrollado para la película, literalmente hablando (parte de la tecnología empleada en el rodaje tuvo que ser inventada) la convierte en el evento cinematográfico más esperado probablemente desde “
Avatar” en 2009. No en vano, el creador de Pandora y los Na’vi dijo que “Gravity” es “
la mejor película sobre el espacio de la historia”. Y todo eso, queridos lectores, tiene una única y absoluta protagonista:
Sandra Bullock. Mientras que las películas por las que sus posibles rivales pelearán por la estatuilla tendrán probablemente una presencia reducida en las nominaciones (títulos como “
Blue Jasmine”, “
Philomena”, “
Labor Day”, “
August: Osage County” o “
Grace of Monaco”, por el momento, aspiran con suerte a un máximo de tres nominaciones), “Gravity” podría alcanzar tranquilamente la decena de nominaciones. Y si Sandra ganó el Oscar con una película tan “pequeña” (en número de nominaciones, no así en número de millones de dólares recaudados) como “The Blind Side”, imaginad lo que puede lograr protagonizando la película del año…
2. Efecto arrastre / Efecto compensación.
Aquí todos somos seguidores de los Premios Oscar, por muchos disgustos que nos den a veces, y todos hemos visto y conocemos ejemplos tanto del “efecto arrastre”, como del “efecto compensación”. Cuando una película pasa de ser un estreno más a convertirse en el evento cinematográfico del año, los académicos son los primeros en sacar al fanático que llevan dentro para darle estatuillas a puñados (a no ser que la historia gire en torno a dos
cowboys homosexuales). El ejemplo más reciente de esa pasión desatada es “
Slumdog Millionaire”, aquel pequeño cuento Dickensiano con toques de Bollywood, que pasó de estar condenada al DVD a ganar Oscars hasta por su mezcla de sonido. Si “
Gravity” se convierte en un fenómeno parecido, ¿qué ficha del dominó se resistirá a caer de su lado? Desde luego la de la mujer que lleva toda la película en sus hombros no. Pero si “Gravity” finalmente se queda en un sueño de unos festivales de verano, y ve truncada su noche de gloria en los próximos Oscar, entonces entraría en juego el efecto compensación. No queda bonito que una de las películas más nominadas del año se vaya a casa con las manos vacías. Por eso, lucir en la portada de tu edición en DVD/Blu-ray la frase “Ganadora del Oscar a la Mejor Actriz” fue recompensa suficiente (o al menos la Academia así lo creyó) para títulos como “
Silver Linings Playbook”, “
Black Swan”, “
The Reader”, “
The Queen”, “
Walk the Line”, “
The Hours” o “
Erin Brockovich”. ¿Podría serlo también para “Gravity”?...
3. La Academia no tiene “deudas que saldar” con ninguna de las posibles rivales de Sandra Bullock.
La Academia de Hollywood tiene más deudas que España. Cada año, en alguna de sus veinticuatro categorías, encontramos a ese pobre nominado que sabe perfectamente lo que es tener que fingir una sonrisa de “no me importa perder”… ¡hasta en veinte ocasiones!, ¿verdad Kevin O’Connell? Pero este año, Mejor Actriz no será la categoría en la que haya que saldar deudas con nadie. Lo más parecido a una “deuda pendiente” de la Academia este año en esta categoría era
Naomi Watts con su tercera nominación aún sin estatuilla por “
Diana”. Pero las
horribles críticas que ha recibido el biopic de Lady Di dejan a Watts más cerca de acabar como lanzamiento directo en pack combo 2x1 con “The Iron Lady” que de lograr una nueva nominación al Oscar. Por lo demás,
Cate Blanchett,
Judi Dench,
Meryl Streep,
Kate Winslet,
Nicole Kidman o
Emma Thompson tienen todas al menos un Oscar, y muchas más nominaciones que Bullock. Sí, es cierto que los Oscars de Blanchett y Dench fueron en la categoría de reparto. Pero, ¿realmente verá la Academia alguna deuda pendiente con dos señoras actrices, que viven felizmente alejadas de Hollywood, y que ya fueron premiadas en su momento, además de sumar 11 nominaciones entre ambas?... Por otra parte, un cuarto Oscar para Meryl Streep parece de lo más improbable tras su reciente tercera victoria, y el resto de nombres que pelearán por la quinta plaza lo harán pues por eso mismo, por la nominación. Irónicamente, como le ocurrió con su primer Oscar, Bullock vuelve a tenerlo fácil para ganar. Y ahora es cuando alguien me dice “pero es que la Academia tampoco tiene una deuda con Sandra Bullock”. No, no la tiene. Pero esperad a leer el último motivo y lo entenderéis.
4. La campaña de Sandra Bullock es que no tiene (ni necesita) campaña.
No hay mejor campaña que la ausencia de la misma.
Sandra Bullock no necesita hacer campaña porque
ES Sandra Bullock. Las hordas de admiradores que la defienden a capa y espada ya se encargan de recordarnos que Sandy es encantadora, simpática, divertida, humilde, honesta, carismática, consciente de sí misma y de sus limitaciones, y en resumen, una buena persona. Y todo eso parece ser motivo suficiente para algunos para darle otro Oscar como actriz. Pero, dato importante, la mayoría de los mortales aún no hemos visto su interpretación en “
Gravity”. Sandra Bullock es, en sí misma, un fenómeno que desata pasiones a lo “Slumdog Millionaire”; actualmente queda muy bien (aunque el tufillo a postureo cante un poco) defenderla y decir que siempre te ha gustado como actriz, y corres el riesgo de quedar como un snob pedante y sin corazón si criticas la carrera de una persona con tantas virtudes (que las tiene, y las demuestra en cada una de sus intervenciones públicas). Sus recientes declaraciones en las que decía
no sentirse digna ganadora del Oscar (y continuaba diciendo que, por ello, se pasaría el resto de su carrera intentando serlo) definieron aún más esas dos posturas con respecto a Bullock: ¿nacen sus palabras de su honestidad natural? Aparentemente sí, porque como decimos, Sandra Bullock, a estas alturas de la vida y de su carrera no necesita campaña alguna. Claro que unas declaraciones de ese tipo habrían sido motivo suficiente para lapidar a cualquier otra actriz. Recordemos las críticas a la actitud de
Mo’Nique simplemente por decir que no iba a hacer campaña por su candidatura por “
Precious”, o
Melissa Leo, que fue el centro de alguna que otra burla por hacer todo lo contrario y promocionar ella misma abiertamente su nominación por “
The Fighter” con una sesión de fotos auto financiadas. En el caso de Bullock, que cada uno lea entre líneas y decida qué es campaña y qué no.
5. Sandra es la Reina de Hollywood.
¿Qué porcentaje de reconocimiento a la labor relacionada estrictamente con una película tiene el Oscar, y cuánto de influencia de la popularidad del nominado? Depende. Depende de la categoría de la que estemos hablando, depende del año del que estemos hablando, depende de los rivales que tengas… pero es evidente que la popularidad juega un papel importante (aunque no siempre determinante) en un premio que, al fin y al cabo, no es otro que el premio de la industria de Hollywood. Y en Hollywood, no es lo mismo llamarte
Emmanuelle Riva que
Jennifer Lawrence; no es lo mismo llamarte
Felicity Huffman que
Reese Witherspoon; y no es lo mismo llamarte
Carey Mulligan o
Gabourey Sidibe que
Sandra Bullock. Y hablando de Hollywood, precisamente
los Hollywood Awards ya han nombrado a Bullock la Mejor Actriz del año por “
Gravity”. Pero si nos fijamos exclusivamente en la popularidad de las aspirantes a lograr la nominación al Oscar como Mejor Actriz este año, aunque por lo general se trata de actrices reconocidas mundialmente por su talento, absolutamente ninguna de ellas es más popular en el sentido estricto de la palabra que la estrella femenina más taquillera de la industria hollywoodiense. Cuando algunas de sus rivales como
Cate Blanchett o
Judi Dench se daban a conocer interpretando a las reinas británicas más emblemáticas del pasado,
Sandra Bullock ya reinaba cómodamente en Hollywood (que para eso es la que más ha engordado las arcas de su reino a golpe de taquillazo). Y por si su propia popularidad no fuera suficiente, en “Gravity” se reúne nada más y nada menos que con
George Clooney. Realeza hollywoodiense en estado puro. Desde luego, puede que no tengan sangre azul pero, en lo que a popularidad respecta, nada supera la combinación de dos estrellas como Bullock y Clooney.
6. Sandra es la chica de al lado.
¿Y cómo se llega a ese merecido título de reina de Hollywood? Pues por irónico que parezca, siendo la persona más normal y con los pies más en la Tierra de la industria.
Bullock no tendrá los años de experiencia como actriz dramática de
Streep o
Dench, ni la colección de interpretaciones brillantes y nominaciones al Oscar de
Winslet o
Blanchett; pero la elección de algunos de sus últimos proyectos demuestra que su intento de actriz dramática no fue un capricho de un día, y que realmente quiere aprovechar la oportunidad que le dieron a partir de “
Crash” y con el posterior Oscar por “
The Blind Side”. Además, todas y cada una de las virtudes enumeradas en el cuarto motivo son tan reales (independientemente de que te guste o no su trabajo como actriz) como las posibilidades de su segunda nominación al Oscar. Y eso, al final del día, también se valora y mucho por sus colegas de profesión y por la audiencia. Como admiradores a tiempo completo que somos de estas personalidades del mundo del Cine, es difícil sentirse identificado y no deslumbrado por una leyenda viva como
Meryl Streep; es difícil imaginarse a uno mismo en una conversación con alguien del talento de
Kate Winslet o
Cate Blanchett; es difícil imaginar la simple posibilidad de acercarse a un icono como
Nicole Kidman (a no ser que vayas en bici y tu intención sea atropellarla). En cambio,
Sandra Bullock tiene esa cercanía innata que la hace más accesible para el público, y que facilita la admiración por ella. No en vano, por algo sus películas recaudan millones y millones de dólares en taquilla.
7. Y con el segundo Oscar llega la confirmación definitiva.
Como decíamos al principio, cualquiera que se hubiera atrevido a vaticinar un Oscar para
Sandra Bullock habría pasado a la historia como... el mejor vidente del mundo. En 2010 asistimos a la entrega de uno de los Oscars más cuestionados en 86 años de historia de los Premios de la Academia: el Oscar como Mejor Actriz de Sandra Bullock. La Academia de Hollywood no es ajena a sus errores (de hecho, por algo se pasan después años buscando la forma de enmendarlos con “Oscars recompensa”), pero en este caso el error no fue no darle el Oscar, sino dárselo quizás demasiado pronto. Este año “
Gravity” nos ofrece una nueva oportunidad (y por lo que comentan las voces que la han visto, una maravillosa oportunidad) para reconocer el mérito, el esfuerzo (físico y emocional) y el cambio que ha experimentado
Sandra Bullock. El obstáculo (o la esperanza, según el bando al que pertenezcas) para creer que Bullock “no puede” ganar otro Oscar es que ha pasado muy poco tiempo del primero… me encantaría conocer la opinión al respecto de
Christoph Waltz,
Hilary Swank o
Tom Hanks. A estas alturas de la película, la única forma de que el Oscar de Bullock deje de ser cuestionado es entregándole otro que de un golpe en la mesa, en el que es probablemente su mejor momento, para hacer que Sandra se sienta más digna de él. Es cierto que no existe ninguna deuda con Bullock pero, si el niño mimado de Hollywood ganó dos Oscars consecutivos (y merecidos), ¿por qué no la niña mimada? Si actores como Waltz o Swank, que no son nadie en Hollywood, tienen dos Oscars, ¿qué puede impedir que los tenga también la reina de Hollywood?...
Protagonizar la película del año, el efecto arrastre (o el querer recompensarla en caso de batacazo de la película), la inexistencia de deudas que saldar entre sus rivales, la brillante (no) campaña, su inmensa popularidad, su admirable actitud a pesar de esa popularidad, o simplemente el deseo de querer darle la confirmación definitiva como actriz son sólo algunos de los motivos por los que, personalmente, creo que
Sandra Bullock ganará un segundo Oscar el próximo mes de marzo. Evidentemente, por el momento sólo podemos hablar de estadísticas y posibilidades basándonos en las críticas y en lo que la historia de los Oscar nos ha enseñado. En unas dos semanas, “
Gravity” llegará a las salas de Cine y podremos comprobar si el motivo por el que su
Dra Ryan Stone podría conseguirle el segundo Oscar de su carrera a Sandra Bullock es el más simple de todos: porque se lo merezca. Y hablando de merecer, una de las citas más recordadas de su discurso de agradecimiento cuando ganó su primer Oscar decía así: “Quiero aprovechar este momento para dar las gracias a mi madre (…) por recordarle a sus hijas que no hay ninguna raza, religión, clase social, color de piel, ni orientación sexual que nos haga mejor que cualquier otra persona. Todos merecemos que nos quieran.”
Y Sandy… a ti te adoran.